«Valencia, tierra de gastronomía», por Toni Mayor.

El mes pasado fui a Valencia, a seguir conociendo la gastronomía que tanto éxito le augura a la capital.

Debo decir, antes de nada, que creo que es una fama bien merecida, pues hay tanta gente comprometida en hacer bien las cosas que muchos éxitos acumulan y otros muchos más les llegarán, por un lado como efecto llamada para turistas gastronómicos como, por el otro, para seguir recibiendo más reconocimiento a nivel internacional.

En este caso probé a hacer una visita al “Saiti” De Vicente Patiño (un grande de la tierra en los fogones), un cocinero muy implicado en las raíces con una propuesta gastronómica que muchos restaurantes con estrellas no tienen. Para quien no lo conozca, el “Saiti” ofrece cocina de temporada, respetando la tradición y el producto. Es Michelin Bib Gourmand y Sol Repsol 2018, y su carta se modifica 4 veces al año, adaptándose a cada temporada y ofreciendo a sus clientes un producto fresco y de calidad.

También pase por “La Salita” de Begoña Rodrigo: gran servicio para grandes platos, alguno de ellos con un estética preciosa. Un restaurante que ofrece menú de degustación de alta cocina con raíces mediterráneas en un local de maderas claras y ambiente íntimo. En este caso me detengo y me pregunto, ¿por qué la Guía Repsol le otorga 2 Soles y la Guía Roja de Michelin no le da la primera? ¿Son tan diferentes los paladares o los criterios?

¿Por qué algunos lo ven casi impecable y otros solo bueno? En mi humilde opinión, esto se debe a que no sólo se valora el trabajo, sino que también hay escoger con quién te relacionas en esta profesión o a quién tienes “contento”.

Acabo mi estancia en Valencia visitando al gran Ricard Camarena (quien tiene un paladar de oro, y eso -junto con su inquietud y su disciplina- hace que sus casas en la capital sean un bombazo, liderando la ciudad con sus 2 Estrellas más que merecidas) y al restaurante que más me asombró en mi juventud (después de haber probado a Miquel Ruiz en su “La Seu” de Moraira): el “Riff” de Bernd Knöller. Su restaurante lleva casi tres décadas en Valencia y ofrece una gastronomía de vanguardia en un acogedor establecimiento de mesa y mantel.

No dejaré de lado a muchos más que -de momento- no he probado, pero probaré. Lo que sí puedo decir es que la pareja del “Fierro” (un espacio gastronómico creado por Germán Carrizo y Carito Lourenço) tienen una propuesta gastronómica bestial con una cocina personal y unos postres de lo mejor que he probado.


Toni Mayor (Alicante, 1979) ha trabajado bajo el asesoramiento de Kristian Lataud, ha recibido formación de la mano de cocineros de la talla de Quique Dacosta, Emmanuel Ryon, Miquel Ruiz o Albert Adrià, y ha participado en diferentes stage cortos con Xavier Sacristà o Ricard Camarena.